sábado, 9 de octubre de 2021

La voz de la igualdad

 En "La voz de la igualdad" su directora, Mimi Leder, nos muestra como la abogada Ruth Bader Ginsburg consigue que el Tribunal Supremo de los EEUU derogue una ley que discriminaba a un hombre por su género. Se trataba de un caso bastante claro de injusticia: un hombre no podía deducir el gasto de contratar una enfermera, cosa que si podría haber hecho si hubiese sido mujer porque la ley no contemplaba que un hombre fuese quien cuidase de su madre enferma. Ginsburg se dio cuenta que este caso, en el supuesto de ganarlo, abriría la carrera para derogar 178 leyes que discriminaban por género, la mayoría de ellas discriminaban a las mujeres

Hay un momento en el que ella se reune con los Decanos de Derecho de Harvard y Columbia. Dos conservadores que tratan de lograr que la causa que defiende Ruth Ginsburg no se convierta en una bola de nieve. Como conservadores que son les preocupa el efecto que ello pueda tener en la sociedad. Una sociedad en la que ellos tienen una posición preponderante. Auguran el fin de la familia americana. Es curioso porque de alguna manera tenían razón. La directora del biopic ha tenido bastante intuición, de la importancia histórica de lo que estaba tratando, al introducir esta preocupación. También lo logró, en mi opinión, cuando resaltó en 1:34:00 la frase que decora la sala: "La razón es el alma de toda ley". 


Para los humanos, el instinto de supervivencia y la adhesión a un grupo está por encima de la verdad. Por ese motivo, es importantísimo que las leyes se basen en la razón. Lo que hace Ruth Bader Ginsburg es convencer a los jueces del supremo precisamente de que lo lógico es no discriminar por género. El abogado que trata de tirar abajo el argumento de Ginsburg apela a la ley natural tratando de justificar que un hombre no logre un descuento en sus impuestos como cuidador por que en 100.000 años de existencia de los humanos los hombres han sido proveedores no cuidadores. 

Los humanos hemos estado cambiando a lo largo de nuestra evolución biológica y cultural. Las leyes deben de adecuarse a esos cambios. A lo largo de los años nuestra sociedades han ido evolucionando. En estos días hemos visto como la fiscalía española exime al Rey Emérito de por sus causas con la justicia. ¿La razón? que es rey... ¿Es una razón suficiente? obviamente no. Por eso estamos donde estamos. Con el tiempo acabaremos siendo una república. 

En la Corte Suprema de los EEUU dice: "Equal justice under the law". Es importante porque consagra el principio republicano de la igualdad en el frontispicio de un edificio de corte griego. Esto subraya una genealogía que nos emparenta con el pueblo que sentó las bases de la democracia actual. Y la igualdad está en la base de ese árbol y debe de estar en sus ramas. 

La razón es el alma de toda ley y la igualdad nace de esa razón republicana. No debemos de estar por encima de nadie, ni tampoco debajo. Por eso no debemos de ser súbditos. Aquellos países en los que sus habitantes son súbditos no desarrollan la responsabilidad, solo la obediencia. 

La conquista de derechos conlleva la responsabilidad. Muchos de estos cambios que hemos vivido en las últimas décadas han tenido un impacto en la cohesión social, en las familias. Debemos de reflexionar sobre todo aquello que nos produce una dependencia. La adhesión a un grupo es para los humanos más importante que la verdad. Las empresas que manejan las redes sociales se han dado cuenta de ello. Los narcisistas que han desarrollado sectas también. Por eso debemos de estudiar cómo se producen todos estos mecanismos de control social para poder tener sociedades y familias que respeten al individuo y se conviertan en lugares de crecimiento, de seguridad para sus miembros.

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