jueves, 20 de abril de 2023

Evitar los abusos de poder es la clave del éxito


La tesis de los autores es interesante. Los países que prosperan son aquellos que tienen leyes estables e instituciones que se vigilan las unas a las otras para evitar abusos de poder. Eso facilita el desarrollo de economías inclusivas, es decir, en donde todo el mundo puede participar del proceso económico, en contraposición a las economías extractivistas que son aquellas en las que una élite utiliza las leyes para enriquecerse y excluir a otros del proceso económico.

El libro, sin embargo, es profundamente anglocéntrico, y al serlo, miente. El éxito anglosajón de los últimos trescientos años se debe a la fortaleza de susLos países que prosperan son aquellos que tienen leyes estables e instituciones que se vigilan las unas a las otras para evitar abusos de poder instituciones, es cierto, pero al mismo tiempo que se hace este análisis no se puede meter debajo de la alfombra el colonialismo rapaz y genocida. Se calcula que 165 millones de Indios murieron bajo la administración colonial británica. Y como fuerza política, un influencia negativa en el mundo para su propio beneficio ha sido constante. Por ejemplo, Los 42 golpes de estado de Gran Bretaña desde 1945. El 90% de las naciones del mundo han estado bajo el dominio anglosajón. De sus vecinos europeos solo se salva Suecia y toda una ristra de pequeños países, como Luxemburgo, Montenegro, Andorra o Lietchtenstein.

España no se salva. Tropas inglesas y holandesas invadieron Gibraltar en 1.704 y solo 4 años después se harían con la isla de Menorca, en la Baleares.

También los territorios del imperio español, como Costa Rica, Ecuador, Cuba o El Salvador sufrieron ataques constantes de los corsarios británicos. Sus barcos tomaron Cuba en 1741 bajo el mando del almirante Edward Vernon. Desembarcaron en la Bahía de Guantánamo a la que renombraron como bahía de Cumberland. Veinte años más tarde , La Habana y una gran parte de la isla cayó bajo el yugo británico tras un sangriento asedio, para ser devuelto a los españoles en 1763, a cambio de Florida y Menorca, que volvería a formar parte del imperio.

Solo se salvan 22 ¡Y ni eso!

En concreto solo 22 de los 200 países que se estima que hay en el mundo se han librado de la invasión británica. Esto es lo que revela un estudio desenterrado por el diario británico «The Telegraph». Entre los países que no han soportado la incursión de la bota británica estan Guatemala, Tayikistán o las Islas Marshall. La mayoría lugares recónditos.

El análisis está contenido en un libro publicado por Stuart Laycock «Todos los Países que invadimos y nunca nos la devolvieron». En realidad, según el autor sólo una proporción relativamente pequeña de los estados invadidos formaron parte del imperio durante un año oficial. El resto han sido en momentos transitorios: «Ya sea por la fuerza, la amenaza de la fuerza, la negociación o pago». Las incursiones de los piratas ingleses, corsarios o exploradores armados han sido también incluidos en el listado.

Los países nunca invadidos por los británicos: Andorra; Bielorrusia; Bolivia; Burundi; República Centroafricana; Chad; Congo; República de Guatemala; Costa de Marfil; Kirguistán; Liechtenstein; Luxemburgo; Malí; Islas Marshall; Mónaco; Mongolia; Paraguay; Santo Tomé y Príncipe; Suecia; Tayikistán; Uzbekistán; Ciudad del Vaticano

Bolivia, Guatemala y Paraguay sufrieron en carne propia el imperialismo británico. Bolivia perdió el acceso al mar por la apetencia británica de los depósitos de guano de sus islas del Pacífico. Guatemala es el producto de la división de la República Centroamericana de Morazán instigada por la iglesia y apoyada por los británicos que continuando con el dicho romano "Divide y vencerás" prefirieron repúblicas bananeras a quienes manipular que un estado fuerte en centroamérica. Por último, Paraguay, fue destruída por una guerra, la de la Triple Alianza, porque las Reducciones Jesuíticas en el Paraguay competían con mejores telas con la industria textil británica. 

Desarrollo de la máquina de vapor como idea de supremacía moral

El desarrollo tecnológico anglosajón se basa, como dicen los autores, en la existencia de instituciones independientes, es verdad, pero no debemos obviar que el desarrollo tecnológico depende de la financiación y ellos detentaban el poder económico en el momento en que esas tecnologías se desarrollaron. Por ejemplo, en el libro se glosa la aparición de la industria moderna basada en la máquina de vapor. Pues bien, fue Jerónimo de Ayanz: el español que inventó la máquina de vapor un siglo antes de la Revolución Industrial el que desarrolló la máquina. Los ingleses le dieron una aplicación revolucionaria. Con esto, lo que quiero decir, es que el talento está en todas partes. Es la financiación la que hace que una idea se pueda llevar a cabo. No hay una especie de supremacía moral en el hecho de que como nación ellos hayan podido desarrollar la máquina de vapor.

La supremacía moral es lo que sigue después de la conquista. Dos contendientes, una relación competitiva, un ganador y un perdedor será el desenlace esperado. ¿Qué ocurre después? que el ganador intentará demostrar que ha ganado por cierta supremacía moral. Ese es el primer paso para otro tipo de relación entre los dos contendientes y es la de una relación parasítica. En donde el ganador se garantiza vivir a expensas del cuerpo del perdedor no por la fuerza sino por una relación de dependencia. 

En esta relación de dependencia, el ganador, ahora convertido en parásito, es capaz de crear una idea de superioridad moral que hace que sus necesidades sean más importantes que las necesidades del perdedor, ahora convertido en hospedador. En nuestras crisis financieras que estamos sufriendo de manera cíclica, en medio de toda la barahunta de voces de expertos, hay un mantra que no se cuestiona: los bancos no pueden caer. 

Para las naciones sometidas a relaciones coloniales, una de las claves de su futuro éxito, es desentrañar este tipo de relaciones parasíticas que, junto con la existencia de élites locales rapaces y extractivistas, sangran sus recursos. Una vez que tanto el parásito, como su estrategia estén bien estudiadas el siguiente paso será erradicarlo. 

martes, 11 de abril de 2023

Alfonso del Moral Aguilera

 Uno de los versos del cantautor venezolano, Alí Primera, dice: 

"La savia para que de fruto debe entrar por la raiz"


En 2023 ha fallecido Alfonso del Moral Aguilera, el padre de mi amigo Jorge del Moral. En 2023 el mundo ha conocido lo que la inteligencia artificial (IA) es capaz de hacer. Su partida deja huérfanos a sus hijos, y de alguna manera, a todos los que lo hemos conocido. Nos dejó un libro "La crónica silenciosa" en donde nos cuenta su niñez, adolescencia, vida adulta y vejez. 

El libro está muy bien escrito, tiene ritmo y engancha. Es la voz de un niño represaliado por la dictadura, un joven obrero que levanta una familia. Una familia que me acogió cuando estaba perdido. Su libro "La crónica silenciosa" produce en el lector ese milagro: te ayuda, de alguna manera, a encontrar el camino. Voy a reseñar dos de las cosas que a bote pronto me emocionan del libro, una por lo que cuenta, y otra por lo que no cuenta.

Cuenta Alfonso como aprendió a cultivar, a pastorear, a dirigir cuadrillas, a hablar en alemán, a organizarse en un sindicato, en el partido. A construir una casa. En resumen: a levantar con sus manos, a cosechar frutos con su trabajo y a organizar personas. Este es el mensaje que tenemos que llevar a los jóvenes y a los niños que nazcan, como es el caso de Estevo Xosé, en este 2023. La IA ha llegado para quedarse, es ya una herramienta más. Sin embargo, posiblemente nuestra libertad no venga de esta herramienta sino de poder construir con nuestras propias manos aquello que necesitamos. Vivir en grandes ciudades, pagar todo tipo de conexión a datos, a medios de transporte, pagar hipotecas, surfear la burocracia... se está volviendo una tarea tan ardua que consume todo el tiempo y recursos de una persona y de una familia. La vida urbana como la conocemos no está permitiendo la emancipación de los jóvenes y formar sus propias familias en este entorno. La vida que Alfonso nos muestra en su libro ejemplifica que si posible la libertad, pero ésta está en tus manos y en los amigos que tengas.

Lo que no cuenta en el libro, pero se intuye, es inspirador porque nos pone frente al precipicio en el que nos encontramos todos nosotros. Este precipicio son nuestros errores, nuestros fallos, aquellas veces que reconocemos que nos engañamos. Está ahí, todo el tiempo. Rosalía de Castro le dedicó un poema titulado "Negra sombra". Es gracias a este poema Rosalía de Castro pasó de ser una escritora local a ser universal. 

Lejos de ser triste, tanto Rosalía como Alfonso en su libro nos recuerdan que una cosa es el discurso, aquello que queremos transmitir, la historia que queremos contar para beneficio de aquellos que nos escuchan. Pero, hay otra historia que siempre se quiere contar y no encuentra las palabras. Definirla como sombra es hacer mención a aquello que no es luz, que recorta al objeto. Matemáticamente sería la x de un 1-x. El mensaje de esperanza de su libro se comparte con el mensaje de la canción de Nina Simone Ain´t got no


En un siglo XXI dominado por redes neuronales artificiales más potentes, en según que actividades, que la mente del ser humano, las lecciones que se desprenden de "La crónica silenciosa" son un faro y guía para la libertad del ser humano.

martes, 4 de abril de 2023

ING mamita

En el Ecuador muchas personas te llaman Dr, licen (por licenciado), ing (por ingeniero). Una costumbre clasista

Lo peor de estos progenitores protectores es que condenan a sus hijos a ser dependientes.



martes, 21 de marzo de 2023

lunes, 6 de marzo de 2023

Push a slower friend down

 La percepción social de la amistad ha cambiado en los últimos 50 años. Quizás, porque tenemos la sensación de que nos necesitamos menos. 

Este tipo de humor, que se hubiese considerado humor negro, ahora es tan gris claro que hasta un organismo oficial como lo es el "National Park Service" de los EEUU lo emplea en su cuenta de Twitter. 



viernes, 3 de marzo de 2023

“Tropicália", de Hélio Oiticica

 

“Tropicália", de Hélio Oiticica.

En 1967, una de las obras de Hélio Oiticica, Tropicália, inspiró al compositor Caetano Veloso la canción "Tropicalia" y marcó el ritmo de todo el movimiento cultural, que continuó en base a su estética. La obra Tropicália es una especie de laberinto sin techo que remite a la arquitectura de las favelas. El concepto manejado por el artista plástico Hélio Oiticica incorpora el concepto de la alegría del entorno, los colores enérgicos, el uso de la madera, la artesanía, las plantas y estampados. Esta canción marcó el comienzo del movimiento tropicalista, un movimiento estético libertario.

Caetano Veloso luciendo una de las obras de Hélio Oiticica, "Parangolés".

La casa del artista Kdu "Casa no cafezal" en Belo Horizonte

Video 1: La casa en las favelas de Brasil que compite por ser la mejor vivienda del mundo | EL PAÍS

Los arquitectos que diseñaron esta casa partieron de las ideas previas de cómo quería Kdu dos Anjos, el propietario, que estuviese decorada su casa. Lo decorativo es lo que genera el edificio, no al revés. Es como si yo por ejemplo digo que quiero una casa con una parra, un pozo, espacio para una cabra y una ventana orientada al sur donde me pueda poner a leer. El trabajo de 1967 de Hélio Oiticica sigue dando frutos en 2023: las favelas  y lo popular es arte. Pincha aquí para ver más info de la casa (fotos y planos)

La herencia africana explica el tropicalismo

El ritmo y cómo ese ritmo se plasma en la combinación de colores siguiendo patrones es parte de la herencia africana. Esa herencia de la religiosidad africana es común, por ejemplo, en las Escolas de Samba. Cada escola tiene características propias. La batería de Portela, por ejemplo, es conocida por el llamado agueré de Oxóssi, un ritmo sagrado dedicado a esta divinidad de los bosques y la caza. A través del sincretismo, Oxóssi también es venerado en Río como San Sebastián, patrón de la ciudad y de la batería de Portela. 

Video 2: Agueré de Oxóssi

Las ideas anarquistas del padre de Hélio también

El padre de Hélio, José Oiticica Filho, era anarquista, filólogo, entomólogo y fotógrafo. Le enseñó a hablar portugués a Antonio Fernández Miniño, tu abuelo. El anarquismo nos enseña que nadie está por encima de nadie, así como tampoco por debajo. Esta manera de entender las relaciones interpersonales permea todas las enseñanzas del anarquismo. Esto dota a aquellos que han interiorizado este regla de oro de la ética: «trata a los demás como querrías que te trataran a ti» de una sensibilidad especial para encontrar valor en aquello que por prejuicio es despreciado.